

Ernesto Molina
Director de Licenspark
Estoy seguro que como artista de animación, creativo, o fanático de alguna caricatura, haces lo posible por comprar todo producto derivado de tus personajes favoritos. Sea una figura tan simple como un Funko o algún objeto de uso casero como una cartera, llavero o incluso espejo de bolsillo con un bonito diseño detrás. Lo que estás consumiendo no es solo a tu personaje favorito, es algo que se le define como una Licencia.
La Licencia no es el personaje en sí. La Licencia es el acuerdo contractual mediante el cual un propietario de una Propiedad Intelectual / Industrial, le otorga permiso a otra entidad o marca para explotar comercialmente un personaje, diseño, marca o incluso tecnología.
Es la herramienta comercial más importante para los creadores y las más grandes empresas de entretenimiento como lo son Disney o Warner. Quienes generan entre 20 mil y 60 mil millones de dólares al año gracias a esta vertical de negocio.
Hablando de Disney…
STORY TIME
¿Sabías que el Licenciamiento salvó a Disney de la bancarrota durante la gran depresión?

Esta es una de esas historias de «supervivencia corporativa» a la cual pienso que deberían dedicarle un documental en Disney Plus. Primero, Imagina que estamos en 1930: Disney ya era conocido por Mickey Mouse, pero el modelo de negocios en su tiempo de la televisión y el cine no dejaba dinero suficiente para pagar las deudas que mantenían trabajando al estudio. Básicamente, Mickey era famoso pero pobre. Era una época donde el estudio dependía solo de sus creaciones animadas y sus personajes aún no entraban al mercado de la mercancía.
Todo empezó de forma casi accidental. Un hombre se acercó a Walt Disney en un hotel y le ofreció 300 dólares (que en ese entonces era una buena suma para una empresa en problemas) solo por el permiso de poner la cara de Mickey en unas libretas para niños. Walt, que necesitaba el dinero para la nómina, aceptó. Fue el primer contrato de licenciamiento de la historia de Disney.
Disney se dio cuenta de que no necesitaba gastar dinero fabricando juguetes o ropa; solo tenía que cobrarle a otros por hacerlo. Esto detonó que nacieran los siguientes productos:
- Relojes de pulsera (el famoso reloj de Mickey de la marca Ingersoll salvó a esa fábrica de relojes y a Disney al mismo tiempo).
- Cajas de cereales, cepillos de dientes y hasta helados.
- Una mujer llamada Charlotte Clark empezó a coser peluches de Mickey y se vendieron como pan caliente, naturalmente se industrializó el proceso posterior al éxito.
A diferencia de sus cortos animados y especiales para televisión, que tardaban meses en hacerse, sin seguridad de tener espacios publicitarios grandes y eran un riesgo total, las regalías de los productos derivados de Mickey y sus amigos les llegaban cada mes. Ese flujo de dinero en efectivo permitió que Disney no solo pagara sus deudas durante la Gran Depresión, sino que también tuviera capital para invertir en algo que todos decían que sería un fracaso, su primer largometraje Blancanieves y los siete enanitos.

Lo más curioso es que Mickey Mouse se convirtió en un símbolo de esperanza. Durante la crisis, la gente no tenía dinero para lujos, pero sí podían permitirse un pequeño juguete o un reloj barato de Mickey para sus hijos, lo hacían. Eso mantuvo viva la marca cuando otras empresas del mismo giro desaparecen por no desarrollar negocio alrededor de sus principales activos.
Para esto el hermano de Walt, Roy Disney, fue el cerebro financiero de toda la estrategía detrás del Licenciamiento y la mercancía. Creando formalmente la división de “Merchandising” a mediados de los años 30 ‘s. Se habla muy poco de Roy, pero si no fuera por él, Disney no hubiera sobrevivido la gran depresión.
En México hemos visto pasar historias similares. Cómo olvidar a la famosisima “Virgencita Plis” de Amparo Serrano – Alias Amparin – La cual fue una adaptación infantil de la virgen de guadalupe que le permitió a su creadora crecer un imperio para conformar “Distroyer” una de las jugueteras más grandes de México, con un fuerte enfoque en desarrollar producto, contenido y licenciamiento para poner sus personajes principalmente en mercancía escolar.Actualmente el rey en nuestro país es elDr. Simi, el cual pasó de ser una mascota de una farmacia a uno de los personajes más relevantes de nuestro país. Gracias a la explotación correcta de su imagen, ha creado un imperio multimillonario, que le ha permitido abrir su propia tienda en múltiples países. Pero eso no es todo, su aparición en Japón va a desencadenar acuerdos de Licensing con marcas locales, como jamás ningún otro personaje Mexicano lo ha logrado en esa región.

El Licenciamiento no es un activo, es una herramienta financiera que cualquier creador con una gran idea, con un personaje especial o una gran historia que contar, puede llegar a utilizar para generar ingresos que le permitan invertir en la evolución de su propiedad e inclusive distribuirla globalmente. Es el brazo por el cual conectamos más íntimamente con el consumidor, porque nos permite formar parte de su día a día.
El mundo del Licenciamiento es el mundo de las marcas. Construir una marca requiere muchos años de trabajo, una estrategia con una óptica en generar audiencia y compradores, que a su vez estarán dispuestos a correr la voz por un producto que sea importante para ellos. Adquirir un producto derivado de una Licencia, dice mucho sobre lo que nos importa y quienes somos.
Nosotros somos víctimas de estas estrategias cada vez que visitamos un MINISO, cuyo modelo de negocios principalmente se basa en adquirir Licencias para vender en productos de primera necesidad. Si vemos una taza, una lapicera, una batería portatil o una funda para Iphone con uno de nuestros personajes favoritos, la decisión la toma nuestro estómago y vamos de inmediato a la caja a formar parte de algo más grande, de mantener vigente una marca.

En el taller de “De Creador a Dueño de una Licencia” les enseñaremos las bases legales, estratégicas, mercadológicas y creativas que puedan ayudarlos a pensar en cómo convertir sus personajes, sus ideas en una marca con una audiencia fuerte, que pueda convertirse en una Licencia que les permita generar ingresos para seguir creciendo.